martes, 2 de mayo de 2017

Entrevista a David F. Cañaveral

Este mes, la Biblioteca de Selene comienza sus publicaciones con una entrevista al autor madrileño David F. Cañaveral. David nació en Madrid en 1983 y actualmente reside en Aranjuez. Es autor de la novela El triángulo escaleno y de los dos primeros libros de la saga Ciudad Fortuna (Dados de cristal y Trébol de madera, cuya primera parte podéis ver reseñada al final de esta entrada). 

Teniendo en cuenta la relación que tiene Cañaveral con la suerte, la primera pregunta sólo podía estar enfocada en ella y en si el escritor madrileño cree en la fortuna. Todas sus novelas empiezan con la cita de Séneca «llámese naturaleza, destino, fortuna; son todos nombres de un único y mismo Dios» y él considera que se acerca mucho a su opinión. Pues cree que hay algo abstracto más allá de nosotros que influye en todo lo que nos pasa, para bien o para mal. «No creo que sea algo tan determinante como la suerte que se describe en las novelas (sobre todo para Alexander Berkel), creo que tenemos más margen de maniobra que en los libros, pero sí, sí creo».

Precisamente es el gafe protagonista de Ciudad Fortuna, Alexander, el que supuso el inicio de todo. En 2010, una primera frase que surgió en la mente del escritor madrileño lo originó todo: «un gafe en un mundo gobernado por la suerte». A partir de ahí todo fue cuestión de trabajo y de reflexión y David consiguió crear una ciudad entera (muy verosímil y muy bien construida) con sus propias reglas y unos personajes que enganchan al lector sin posibilidad de escape.

Dados de Cristal es la primera novela de Ciudad Fortuna y mezcla intriga y fantasía con muchos otros detalles. Encasillarla en un género es complicado, pero Cañaveral se ha lanzado y ha asegurado que la novela es, ante todo, «una novela de intriga y suspense, en la que el lector va a encontrar mucha emoción a un ritmo que enseguida le atrapa». Además de eso, tiene muchos rasgos de una novela fantástica pero, como él mismo reconoce, no se trata de un fantasía clásica, sino una mucho más oscura y etérea más cercana a nuestra realidad.

Dados de cristal no es la única historia de David a la que podemos hincarle el diente pues también es autor de El triángulo escaleno y Trébol de madera y aunque es muy complicado hacer que se decida por una de ellas, nos ha asegurado que a su primera obra, El triángulo escaleno le tiene un cariño especial. Por su parte, Dados de cristal fue una gran ilusión y Trébol de madera le tiene encantado porque vio que había conseguido justo lo que quería, «una satisfacción que pocas cosas en la vida te pueden dar», según sus propias palabras.

Actualmente trabaja en el tercer volumen de la serie, que le llevará varios meses. Aunque, afortunadamente, no será el final porque la saga es más larga. Aunque tras su publicación (el próximo año) se tomará un descanso de las aventuras de Alexander Berkel y compañía para darse un pequeño respiro en el que quizás escriba algo diferente. Para hacerlo, seguirá su propia rutina, que consiste en escribir o por las tardes o las noches. Habitualmente le gusta ir a la biblioteca, documentarse por Internet y, si puede, consultar con algún experto en la materia.

Le encanta inspirarse con un buen paseo y un poco de música instrumental (sobre todo de bandas sonoras) y para él es fundamental el silencio. De ahí que escribir por la noche (además de darle un toque más oscuro a Trébol de madera y al siguiente tomo de la saga) le haya hecho ver las cosas con más «calma y claridad». 

Entre sus escritores favoritos se encuentran Katherine Neville, Stephen King, Ana María Matute, Gabriel García Marquez, Neil Stephenson y muchos escritores independientes como él por los que siente una gran admiración. En cuanto a libros, siempre ha sentido amor por la lectura, pero si tuviera que quedarse con algunos títulos que realmente le hayan marcado serían El Ocho de Katherine Neville, La torre oscura de Stephen King y Olvidado Rey Gudú de Ana María Matute. En cuanto a clásicos nos recomienda Lazarillo de Tormes, La Colmena, de Camilo José Cela, Doce cuentos peregrinos de Gabriel García Márquez, El señor de los anillos de JRR Tokien, La historia interminable de Michael Ende o El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. Todos muy diferentes, pero muy recomendables.

Muchos son los libros que Cañaveral ha tenido en su mesilla de noche, algunos de compañeros independientes, pero actualmente su compañero es el Criptonomicón de Neal Stephenson (uno de sus autores de cabecera). En cuanto al mejor libro de 2016 y lo que va de 2017 asegura ir con retraso pero tener muchas ganas de leer Patria, de Fernando Aramburu, y Como de la familia, de Paolo Giordano.

Tras conocer un poco más al autor madrileño, aquí os dejo la reseña de Dados de Cristal. Espero que la disfrutéis tanto como yo he disfrutado su lectura. 

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FICHA TÉCNICA

Autor/Autora: David F. Cañaveral

Editorial: Autoeditado


Sinopsis: Bienvenido a Ciudad Fortuna, un mundo gobernado por la suerte, en el que Alexander Berkel ha recibido la peor de las taras: ser gafe. Una tarde de otoño del año trece, Alexander Berkel, un gafe que intenta soslayar los peligros que conlleva su condición, recibe un inesperado encargo de la misteriosa Organización Heptágono, la entidad cuasi clandestina que vigila y protege la suerte en el mundo.

Varias personas de los barrios pobres han muerto por ingerir una sustancia en forma de polvo, que se vende como droga, apodada “azafrán”. Si Alexander localiza al responsable de estos hechos, descubrirá la identidad de su familia biológica, quienes le abandonaron de niño en un orfanato.

En la investigación del “caso azafrán”, Alexander encontrará diversos aliados y enemigos. Descifrará los entresijos de la filosofía, la genética y la religión. Y conocerá el amor junto a una joven muy distinta a él. Pero ¿logrará eludir el influjo de los siete dogmas que rigen la suerte en el mundo? (https://www.amazon.es)

OPINIÓN PERSONAL

Sorpresas que te da la vida. Mi amiga y escritora Paula de Vera me dejó este libro hace meses y hasta ahora no había podido hincarle el diente y lo cierto es que me arrepiento, pues me ha encantado la obra de David F. Cañaveral. Os hablo tanto a nivel de trama, como de personajes, como de ambientación. 

Con un lenguaje llano aunque que evita repeticiones (en ocasiones buscando sinónimos un tanto complejos), el autor madrileño nos transporta hasta Ciudad Fortuna, un lugar que podría parecernos cotidiano sino fuera porque es la suerte la que lo rige todo. De hecho ser gafe (como Alexander Berkel, el genial protagonista de esta historia) es, prácticamente una maldición. Filosofía, política, religión... todo está marcado por la ventura en el universo a medio camino entre la novela policíaca y la fantástica que crea Cañaveral. 

En un lugar donde es tan importante la suerte, no es de extrañar todas las complicaciones que implica carecer de ella. El protagonista de esta historia hace lo que puede: intenta no apegarse a nadie y vivir de manera solitaria para evitar marcar a las personas a su alrededor con su mal fario. Enamorarse, tener amigos e incluso compañeros o colegas le parece vedado. Está acostumbrado a la soledad, a no poder acercarse de modo sincero a nadie.

Sin embargo, todo cambia cuando le mandan investigar el “caso Azafrán”, incluso él mismo. De hecho, desde que le encomiendan el trabajo por su vida se cruzan una serie de personas que le harán plantearse muchas cosas y aunque él es el centro de todo, los secundarios que lo acompañan no se quedan atrás. Irene, Lara, Ricardo, Ismael, Luka, Selena...

Por ponerle alguna pega, os hablaría del uso de sinónimos e incluso palabras un poco rebuscadas. “Silente”, por ejemplo es un término que el autor utiliza mucho y teniendo en cuenta que la novela tiende a la sencillez y a la adrenalina, le quita un poco de gas. En cualquier caso, es sorprendente, coherente y muy bien estructurada. Si os apetece comenzar con autores españoles, creo que este no os defraudará en ningún caso.

Nota: 8,5 sorprendente y llena de encanto.

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